martes, 8 de octubre de 2013

Suerte



La suerte se entiende como un evento que ocurre más allá del control de una persona y que está dado por diferentes sucesos que desencadenan en un final “feliz” o llamado suerte. Es también el hecho positivo de ocurrencia, cuando eventos anteriores han sucedido de forma negativa.

Las personas, entienden el concepto de “suerte” como algo que no puede controlar.
Yo NO creo en la suerte y jamás creeré en la suerte. No creo en la suerte desde un punto de vista espiritual y tampoco en base a la evidencia.

Vamos a ver el caso de un empresario chileno muy conocido y de cómo gestó su riqueza y de cómo son dueños de una de las empresas mineras más grandes del mundo.

En los años 50, él y su familia se establecieron en Antofagasta y crearon un taller mecánico. Con el tiempo y el trabajo y esfuerzo, ellos llegaron a convertirse en los representantes de Ford en la ciudad. El sueño del padre de esa familia de origen croata, era la minería. Un día, aparece una oferta de la venta de un pequeño pirquén y ahí ve la oportunidad de cumplir su “sueño”. Venden todos sus negocios y se trasladan con su esposa e hijos a vivir al pirquén. A los pocos años de operación, éste señor necesitaba aumentar el capital para poder extraer de mejor forma el mineral y fue a buscar inversionistas a Japón (note que estoy hablando de los años 50). Finalmente y después de mucho tocar puertas, apareció una empresa inversionista (Mitsubishi) y aceptó el negocio. Estando de vuelta en Chile, ese señor envío los datos del contrato y la legalidad. El indicó el costo de la operación, por dar un ejemplo, en cien mil escudos (moneda de Chile en esos años). Al poco tiempo, recibió por correo el documento firmado y el cheque de la compañía, pero emitido por cien mil dólares.

En Chile hay muchas variaciones de la historia de cómo se gestó la fortuna de estos señores, sin embargo ésta historia con pequeños cambios, es muy parecida a la de la realidad.

¿Ustedes ven suerte en esa historia? Acá en Chile, se dice que esa familia tuvo SUERTE y de la SUERTE nació su gran fortuna (que dicho sea de paso, los tiene como una de las familias más ricas de Sudamérica).

Vamos a analizar la suerte de esa familia y después volvemos a la pregunta: El padre de la familia, decide comenzar un negocio e instalarse en Antofagasta. Luego de un tiempo y en base a un buen trabajo, representan a la empresa Ford. Luego de un tiempo y como una forma de cumplir su “sueño” (ojo con ésta palabra), compra un pirquén y lo empieza a trabajar. Como una forma de buscar más capital, decide viajar a Japón a buscar inversionistas y entre prueba y error, finalmente encuentra a unos inversionistas. Alguien podría decir que la suerte está en el hecho de que el inversionista japonés no haya entendido la diferencia entre “escudos” y “dólares”.

La suerte no existe, lo que existe es el resultado de una serie de procesos que hacen que todo tienda a ir a positivo y acá les mostraré una pequeña escala de eventos que terminan en los resultados positivos.

Lo primero que una persona debe hacer, es tener “sueños”. Creer en sus sueños. Cuando una persona tiene sueños, tiene una sensación interna de querer lograr algo.

Cuando se tiene sueños, como el caso del señor que era tener un pirquén, se deben tomar “decisiones”. Las decisiones son las que comienzan a darle forma a nuestros sueños. Son aquellas decisiones las que nos llevan por el camino que queremos o deseamos seguir. La decisión acá en la historia, es haber vendido todo lo que tenía con el fin de comprar el pirquén.
Luego de los sueños y las decisiones, se toman acciones y no es más que nada que el llevar a la realidad, las decisiones que tomamos. EN éste caso la decisión fue comprar el pirquén, ya que con la decisión de vender todo no bastaba, podría haber gastado el dinero en cualquier otra cosa.

Cuando seguimos nuestros sueños, cuando tomamos decisiones que nos acercan a los sueños y luego tomamos las acciones para llegar a lo deseado, ocurren los resultados o acontecimientos.

La suerte no llega sola, no es un evento del azar, ya que si ese padre de familia se hubiera quedado en Croacia o en Chile, sin hacer o perseguir sus sueños, nada de eso hubiera ocurrido.

Cuando comenzamos a seguir nuestros sueños, las cosas comienzan a ocurrir y nunca más vamos a terminar esperando el golpe de suerte que hace la diferencia.

Si analizamos cada caso de alguien con “suerte”, veremos que detrás hay alguien cumpliendo sus sueños, tomando decisiones y accionando para que ello ocurra.

Nunca más olviden que para que las cosas ocurran, se debe seguir la siguiente secuencia:

Sueños > Decisiones > Acciones > Acontecimientos

Suerte, sería ir caminando por la calle y que del cielo apareciera una bolsa de dinero con un millón de dólares y que además venga con un certificado del Servicio de Impuestos Internos, en que te libera del pago de impuestos y acredite que ese dinero es tuyo. Cuando eso ocurra, me avisan. Por mientras, seguiré creyendo en mis sueños, con el fin de conseguir y proveer mis oportunidades.

Un abrazo.
José


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