martes, 18 de febrero de 2014

El camino al éxito


El camino al éxito
 

Nada sucede sin unas ganas de hacer algo. Nada sucede si no nos movemos. Nada sucede si nos quedamos sentados esperando a que venga esa oportunidad de oro.

El camino al éxito no es fácil, el camino al éxito está lleno de obstáculos, miedos, angustias, sentimientos negativos y todas esas cosas vienen en diversos momentos en que nos enfrentamos a tomar ese rumbo.

El éxito, muchas veces es visto como algo lejano, como algo inalcanzable y que está lleno de trampas que sólo te harán fracasar, porque finalmente el éxito no es para ti, sino para otro tipo de personas. Y es así como vas llenando tu mente y tus diálogos internos de mentiras que te has creado para evitar triunfar y lo que es peor, para evitar soñar.

Es cierto que el camino al éxito no es fácil y que cuando miramos en perspectiva a las personas que lo han logrado, ellos parecen no temerle a nada y todo se les hace fácil. Están muy equivocados, les aseguro que cada persona exitosa, ha pasado por muchos momentos en que incluso lo perdieron todo y volvieron a comenzar.
 

¿Dónde están tus sueños y metas? Estoy seguro que muchos de tus diálogos internos, están relacionados precisamente a esos sueños que dejaste de lado y nunca te atreviste a realizar.

¿Si estuvieras viejo, a punto de morir…qué cosa te recriminarías de no haber hecho? Yo preferiría decir “lo intenté y fracasé” a decir “ni siquiera lo intenté porque sabía que iba a fracasar”.

Finalmente, el camino al éxito es una salida SI o SI de nuestra zona de comodidad y nos lleva a movernos para que sucedan cosas.

En esta entrada, quiero compartir con ustedes los pasos del camino al éxito y colocar algunos ejemplos de personas que se vieron en aprietos y que resultaron ser exitosos. Algunos de estos ejemplos están tomados del último capítulo de libro “El éxito es una decisión” de David Fischman.

1. Aclara tus objetivos. Muchas veces queremos comenzar a andar un camino, sin siquiera saber para donde vamos a ir o hacia donde nos vamos a dirigir. Muchas veces ese camino es una idea, una nebulosa, pero no necesariamente tiene que ser el camino que vamos a seguir o incluso, el mismo fin que hemos deseado. Aclarar los objetivos, puede ser tan simple como sentarse por unos minutos, pensar en lo que queremos hacer e ir anotando ideas nuevas, planes de acción y cualquier cosa que se nos venga a la cabeza. Muchas veces por querer perseguir un objetivo, nos olvidamos de las opciones que se agregan o de las nuevas oportunidades que se van creando.
 

2. Confía en ti mismo. Una vez una persona, para hablar de un tema espiritual, me dijo “¿Cómo sabes que eres inteligente?” y la verdad es que la respuesta es muy simple, lo sé, porque de alguna u otra forma, he debido usar mi inteligencia en varias cosas. Es un tema de práctica. La confianza en uno mismo, viene por diversos canales y formas en que absorbemos la información. Por ejemplo, cuando somos chicos y nos sacamos una buena nota en el colegio, lo que hacemos, es reforzar nuestro esfuerzo y capacidad. Cuando vamos creciendo, vamos reforzando nuevas confianzas. Es difícil que uno pueda confiar en uno, sin antes haber medido la fortaleza física y mental para lograr ese objetivo.

Iván Zamorano, un destacado ex futbolista nacional, contaba en una entrevista que en su peor época de futbolista, por ahí por el año 1993 y cuando no era considerado por el técnico de Real Madrid, él recordó sus capacidades, sus talentos y volvió a sentir la alegría de jugar al fútbol. Volver a creer en él, lo llevo a ese año ser campeón con su equipo, a ser el máximo goleador del torneo español, a ser elegido como el mejor jugador latino en Europa y finalmente ser el cuarto mejor jugador de la FIFA.
 


3. Pide ayuda. Uno de los principales s que tiene el hombre sobre la mujer, es que muy pocas veces tiene la capacidad de parar y pedir ayuda cuando las cosas aún pueden ser mejoradas. El hombre actúa de manera instintiva en esos temas y es muy poco dado a escuchar ayudas y consejos. Pedir ayuda no es nada malo, solamente es aceptar que hay cosas que no manejamos y porque es humano tener limitaciones en ciertas áreas. Las personas que tienden a abarcar todo y no son capaces de pedir ayuda, sufren de graves s de egocentrismo, miedo al rechazo, baja autoestima y llevan una vida a nivel de perfeccionamiento muy altas. Finalmente terminan fracasadas o insatisfechas.

El mismo autor del libro “El éxito es una decisión”, indica en su libro que tuvo que pasar por muchos períodos de prueba y error, para darse cuenta finalmente que habían personas que hacían las cosas mejor que él y que por supuesto, no haberles pedido ayuda en su momento, lo llevo a enfrentar varias quiebras
 

4. Nunca te rindas. El nunca rendirse, debe ser una de las frases más cliches que existe, pero sin embargo, es de una fuerza y una realidad muy potentes. El camino al éxito, está lleno de obstáculos como les decía, pero muchos de esos obstáculos se nos presentan por miedo a lo nuevo o porque no hemos sido capaces de pedir ayuda.  Además, siempre he sentido que el camino al éxito debe tener esos obstáculos, para que se haga una selección natural y lleguen ahí los que realmente se esfuerzan y desean triunfar, no aquellos que van a llegar ahí para después irse o sentarse en los laureles.

Silvester Stallone, cuando chico, sufrió de parálisis facial y quedó con una mueca muy fea. Cuando era muy joven, un día viendo una pelea en televisión de Mohamed Ali (boxeador), se inspiró para escribir el guión de la película Rocky. Su sueño era actuar y aunque estuvo quebrado, donde incluso tuvo que vender a su perro por USD 25 (para después de ser exitoso comprarlo en cerca de USD 15.000). El guión era un éxito, sin embargo nadie lo quería contratar como actor de la película (por su  facial). El se mantuvo firme, resistió y aunque le ofrecieron hasta USD 250 mil, él dijo que no, ya que la condición era que él actuara en la película. Finalmente, lo contrataron con el guión y como actor, por USD 35 mil, pero frente a la idea de fracaso o las adversidades, se mantuvo firme y hoy es uno de los grandes y famosos actores.

Muchas veces el renunciar, es debido a que queremos el éxito inmediato, al otro día y no somos capaces de asumir que hay un período donde las cosas se irán dando y que no necesariamente es ahora. Si la meta es clara y el objetivo está bien visto, entonces no hay necesidad de rendirse.
 

5. Si es necesario, comienza de nuevo. ¿Sabían que el creador de los chocolates “hershey’s”, mundialmente famosos, quebró siete veces antes de encontrar la fórmula acertada sus chocolates? ¿Sabían que Thomas Alba Edison se equivocó más de mil veces en el objetivo de lograr la ampolleta? ¿Sabían que Michel Jordan, uno de los más grandes basquetbolistas de todos los tiempos, fue rechazado dos veces antes de entrar al equipo de su escuela?

Todas esas personas pasaron por grandes crisis y tuvieron la opción de comenzar de nuevo. Comenzar de nuevo, desde cero sí es necesario, no es un fracaso, es una oportunidad que tenemos de comenzar a hacer algo con un nuevo enfoque. Es un nuevo comienzo pero con más experiencia, al menos ya sabes lo que hiciste mal y lo que puedes lograr avanzar sorteando ese error. Una vez me enseñaron en un taller, que los peces nunca avanzaban en línea recta y que frente a un obstáculo, era necesario imitarlos, avanzar en zigzag, pero nunca rendirse.

Lamentablemente, vivimos en una sociedad en donde no existe la cultura de las nuevas oportunidades, una persona que fracasó, es vista como lo peor y cuesta mucho volver a comenzar. Ahí es donde viene la resiliencia y el cómo nos paramos frente a los desafíos o los resultados.

 
6. Míralo desde otros ángulos. Cada ser humano, frente a algo que le sucede en la vida, tiene sólo dos opciones y algunos dicen que hay tres, pero la tercera opción no es la de una persona que quiere ser exitosa. Frente a cualquier evento tenemos la opción de llenarnos de miedo o tomar acción. Hay personas que dicen que también está la opción de no hacer nada, pero eso no sirve y no tiene ningún sentido.

Por lo general las personas cuando se enfrentan al fracaso, a resultados no esperados o cualquier cosa negativa, se quedan encerradas y enfocadas en lo negativo. Sin embargo, también tenemos la opción de ver otro ángulo del mismo evento. ¿Se han fijado como frente a un problema , cuando alguien nos aconseja desde afuera, siempre les parece más fácil? Eso es porque la persona no tiene el foco puesto en una sola opción, sino que está viendo más allá del . Si eso lo pudiera graficar, es como el cuarto oscuro donde nos encontramos, no vemos la salida por ninguna parte y a veces estamos mucho más cerca de ella de lo que creemos.

El enfoque no es lo importante, sino el hecho de tener varias visiones y escenarios posibles, así frente a cualquier problema (oportunidad de crecimiento), siempre habrá un curso de acción o un camino nuevo a seguir.
 



Recuerden la frase de la película: “Retroceder SI, pero rendirse JAMÁS”.

Un abrazo,

José

martes, 11 de febrero de 2014

Excelente mujer!!

Desde hoy y esperando que por mucho tiempo más, nos comenzará a compartir sus experiencias, una gran amiga Paola "Camila". Cuando no está escribiendo, se dedica a hace malabares entre sus hijos, estudios, pacientes y un par de bichos locos que tiene por mascotas....a los que debe cuidar, alimentar y proteger

Eres una excelente mujer ¡!!!



Hermosa  frase que siempre  quisiéramos oír…pero cuando te estás separando, pareciera que es la única que todos saben junto con: ”tranquila todo va a estar bien”, “eres capaz de sobrellevar esto y  todo lo que venga”, “no te supo valorar”, “no sabe lo que se está perdiendo”. En fin, amigas y amigos utilizan esas frases que parecieran son para subirte el ánimo y a las cuales uno  responde  primero con cara de “¿es verdad cierto?” Puedo  con esto  y con todo lo demás. Además  todavía soy guapa, simpática y se inicia  ese proceso de auto convencimiento.

Pues nada, es un proceso que hay que vivir, por ejemplo llorar intensamente, todas las noches por un mes completo o quizás más. Puede ser algo proporcional al tiempo juntos, ver fotos, guardar en el MP3 todos los temas  que alguna vez escuchamos en la vida, para escucharlos  en la noche mientras uno  llora y así darle paso a asumir esa nueva posición frente al resto “SEPARADA”. No es fácil, puede llevar tiempo y es recomendable  solo para valientes y personas  que puedan superar  las adicciones con facilidad y que  gusten de los rompecabezas, eso de juntar los pedazos de las fotos después…es algo complejo.
 
Los amigos  te tratan con todo el cariño del mundo como si te fueras a quebrar y hasta te coquetean para que creas  que aún no has  perdido el toque sexi, las amigas te sacan a pasear o plantean alternativas para salir de caza y  de tanto llorar a lo más  uno tiene bolsas  de mapache en los ojos, pero de guerrera…nada.

Según la psicología este proceso  es vivido como un  duelo y  las perdidas siempre son dolorosas, no nos gusta perder, ahora si la decisión pasa por ti y no por tu pareja, el dolor es más grande  aún, ¿Por qué  llegué a esa decisión?, ¿será correcta, lo estoy haciendo bien?, ¿si mejor no lo hago  a lo más todo seguiría  igual? Tomas la  decisión y ahora debes ver cómo te enfrentas, no solo  a tú pareja, sino que a “toooodo” el resto. No quieres dar explicaciones,  pero sabes  que  el resto las espera y ahí de nuevo piensas: “mejor todavía no”, “no le contemos a nadie”  y como una suave vendetta, tu pareja decide hablar con el mundo para que sepan lo canalla que eres abandonando la relación.

Entonces me voy a mi lugar bonito y adopto la posición fetal recomendada para las crisis de angustia definidas como: “temor a algo que puede suceder y cuyo origen es desconocido”, o sea TERROR NIVEL 10…y pienso en aquellas ocasiones que me tocó aconsejar sobre esto a alguna amiga o amigo y la verdad, creo que terror nivel 10 queda corto. Ponerse en los zapatos del otro o empatizar con sus emociones es un proceso complejo, pero no difícil de realizar, lo importante es descubrir o redescubrir donde radica nuestro miedo y cual de todas nuestras  fantasías negativas están dando curso en ese momento, aprender a trabajarlas de a una nos llevará a una mejor  comprensión de lo que estamos  viviendo y por ende al camino correcto de asumir y luego aceptarnos, lograr visualizar lo que hemos avanzado y que esto no es un retroceso, sino más  bien un paso adelante en nuestra vida.
 
Siempre es necesario una mano amiga o un hombro donde depositar nuestra pesada carga, hasta  un basurero del alma, como  nos llamó graciosamente el tío de una amiga, a la gente que ejerce nuestra profesión de psicólogos, lo cual es muy gracioso y hasta cierto punto verdadero, pero los amigos en general cumplen una buena base de reestructuración, para comprender que la vida continúa y sigue siendo bella, que podemos  equivocarnos y reiniciar cuantas veces sea necesario, que la fortaleza para levantarse está dentro de uno, que seguimos siendo hermosas, simpáticas y porque no…sexis amigas que se levantaron después de otro tsunami que azotó las costas de nuestra alma.

Y sí…”se puede”, solo que toma tiempo, ahora  hay que esperar y comenzar a eliminar algunos archivos y carpetas de música que aún me traen hermosos recuerdos, y ¿por qué no? dejarlos ahí, fueron muchos  años y debo reconocer que  crecimos juntos en ese proceso, terminar una relación siempre  será doloroso, lo es perder un empleo, también perder objetos de valor emocional que algún desgraciado pensó  no servía en nuestro bolso y decidió sin previo aviso sacarlo. Lo importante es vivir cada etapa , para luego iniciar el nuevo camino, ser amigos de nuestros ex parece algo macabro, pero creo que productivo al final, mal que mal siempre será alguien que conoce nuestros gestos, gustos, preferencias y aquel perfume que nos mata.

Caminemos hacia  adelante y veamos cómo nos va, quizás volver al mercado es una opción para más adelante, cuando ya nos encontremos seguras de quiénes somos  y de  lo que  queremos (a los cuarenta ya sabemos que nos gusta y cómo conseguirlo), así es que solo debemos revisarnos, eliminar aquello que no aporta nada, como el mal carácter y sonreír, porque como siempre les digo a mis amigas y amigos…”tú sonrisa es hermosa deberías compartirla”.
 
Cariños,

Paola Camila
 

martes, 4 de febrero de 2014

Los efectos del amor


Los efectos del amor.

 
¿Quién alguna vez no se ha sentido enamorado de otra persona? Y es que hasta la persona más fría que podamos conocer, ha tenido alguna vez un amor, un romance o una persona que le hace o le hizo “clic”.

El estado de enamoramiento, es una de las sensaciones más placenteras que se tiene y aunque si el amor es correspondido se amplifica esa sensación, demás está decir que cuando no somos correspondidos, esas sensaciones aparte de amplificarse, producen en la persona un comportamiento que no es normal ni común.

Así como el amor es una fuerza motivadora poderosa, el verse no correspondidos en ese amor, genera en la persona lo que se conoce como una “obsesión” y en la que de alguna forma, todos hemos estado involucrados en ese tipo de sentimientos, que al principio parecen de amor, pero cuando uno los mira con la perspectiva del tiempo (hacia atrás), nos damos cuenta que no fue nada más que una tontera, una obsesión o una “volada”.

El amor, en sí mismo, es una fuerza motivadora y nos motiva a hacer cosas que quizás por nuestros propios miedos nunca hubiéramos podido hacer. Por ejemplo ayuda a las personas a lograr metas a corto plazo, a realizar profundos y potentes cambios a su personalidad, ayuda a tomar decisiones difíciles y una serie de cosas más. Qué levante la mano, la persona que no haya hecho algo por amor y que jamás lo hubiera realizado en otras condiciones de su vida. El amor es así y hay que aceptarlo.

También están las personas que han sufrido una decepción muy grande por amor y que van por la vida desencantados del amor y que si pudieran, feliz les darían un empujón a esas parejas que destilan amor por todas partes (sobre todo en lugares públicos). Esas personas no es que odien el amor, el problema de esas personas, es que aún no han sido capaces de cerrar el capítulo en sus vidas y traspasan sus frustraciones y decepciones a los demás. El problema con esas personas, es que durante el camino se le van a cruzar muchas personas que son totalmente merecedoras de su amor, de su cariño y de las más grandes muestras de ternura, pero sin embargo, sólo se ven como personas que te ayudan a pasar el rato y que finalmente las hacemos culpables de las cosas que no cobramos en nuestras relaciones anteriores.
 

Ahora, si nos centramos en una relación sana y normal entre un hombre y una mujer, el proceso es más o menos así:

- Primer período: el de ir reconociendo que esa persona te hace sentir diferente, que se mira diferente y te encuentras pensando  más allá de la cuenta. Proyectando pequeñas cosas. Acá también se da el sentimiento de negación, pero en el que nos enfocamos cuando decimos “si no me va a pescar”, “no le intereso”, “alguien como yo, jamás le podría gustar”. Sin embargo, todos nuestros pensamientos románticos, van apuntados a un beso

- El segundo período: está relacionado a cuando ya sabemos que hay un feeling especial entre ambas personas. Quizás ya hemos podido compartir un par de citas de reconocimiento y de conocerse. Acá empiezan las llamadas telefónicas más largas, los mensajes de texto (whatsapp, mail o facebook) y ya sientes que estás ad portas de conquistar esos labios

- El tercer período: está relacionado al tiempo que sucede después del primer beso, ya que para muchas mujeres eso podría marcar el fin de una relación (si es que no hay química) o algo a más largo plazo. Ese período es difícil, porque puede suceder que la pareja siga junta, se case y vivan felices o que sea una relación de duración definida.

Cada uno de esos períodos, está marcado por reacciones del cuerpo y del como somos. Esos primeros períodos, marcan una serie de excitaciones a nivel hormonal, estamos más ansiosos y nos sentimos menos tranquilos en general. Es un período de mucha intensidad emocional y dependerá exclusivamente de la sanidad y madurez de la persona que lo enfrenta. En general, como decimos en Chile, ese período es “rico”.

Sin embargo, también hay una serie de “efectos secundarios” derivados del “amor” y que de una u otra forma, trastornan nuestras vidas y la de quienes nos rodean. Acá te voy a comentar algunos efectos que pueden suceder y si estás en esos períodos, puedes tomar las alertas para que no te vayan a afectar más allá de lo normal:


1. Sensación de “atontamiento”. Una de las cosas más normales que la gente le dice a los enamorados, es el típico “andas como tonto”. Es que en el proceso de enamoramiento, es normal que esa persona especial tome parte de nuestros pensamientos y sea el foco de atención, por lo tanto estaremos más desconcentrados y quizás, como en las nubes

2. Cambios físicos. Por ejemplo, al estar enamorado o cerca de esa persona, se produce un estado emocional intenso, como de alerta y de guardia. Uno de los primeros cambios que viene, es el aumento de las pupilas, dilatándose a gran tamaño. Otro cambio que viene, es el de pararse derechos y mostrar una posición más erguida (algo similar a los animales en época de apareamiento). Como les comentaba, estos cambios obedecen al cambio emocional y tensión del momento

3. Cambios de actitudes. Es normal que un hombre tímido y no muy sociable, para conquistar a su amada, se convierte en el rey de la fiesta y muy extrovertido. Esto además de causar problemas de apreciación en la persona, le produce un nivel de estrés muy grande. Sin embargo, los hombres enamorados (las mujeres también, pero en menor medida), se vuelven más arrojados, más temerarios, audaces y valientes. Esta reacción, está relacionada al querer impresionar a la otra parte. En el caso de los hombres, está centrada en la necesidad de transmitir seguridad, protección y estabilidad

4. Cambio en la autoestima. Uno de los principales problemas de autoestima, es el no sentirnos valorados o queridos. Cuando encontramos a esa media naranja, esa percepción cambia totalmente y el proceso de enamoramiento, nos sirve precisamente para reencantarnos con nuestras sensaciones físicas, sexuales y de deseo. Además, es normal que cuando estamos en una relación, la otra persona en su forma de querernos y demostrarnos, siempre nos está hablando de nosotros y de nuestras grandes cualidades. Es un bombazo positivo al aumento de la autoestima

5. Nos volvemos más eufóricos. Ésta euforia, se produce principalmente en el primer período de irnos conociendo con esa pareja, donde no hay mucho espacio para conocerse realmente bien y es ahí donde la mente empieza a jugar con ilusiones de sueños cumplidos (metas) y nos hace quedar en un estado de ansiedad y emoción. Es normal que las personas recién enamoradas, tengan niveles de optimismo y de sobre reacción a las noticias, ya que todo se ve en positivo. Esa euforia va bajando con el tiempo, ya que a medida que avanza la relación, los sueños y planes se hacen más racionalmente.

6. Produce analgesia. El amor, libera en el cuerpo “dopamina” y además, somos seres vinculares, que dependemos de cómo esté nuestro entorno, para estar bien a niveles de salud físicos y emocionales. Gracias a los estudios de la neurociencia, por ejemplo, vemos que el dolor o la cantidad de flujo sanguíneo cerebral, tienen una relación irrenunciable con cómo pensamos, decidimos y nos sentimos en relación con otras personas

7. Caminar más lento. Esta reacción se da por la empatía y sólo cuando las parejas están juntas. Cuando las parejas están en espacios públicos, se tiende a que ambos caminen más lento de su velocidad habitual y es como una forma de mantener a nivel mental, la conexión íntima y de ternura que existe en su propio intimidad física. Si quieres saber el nivel de conexión emocional e íntima que tiene una pareja, es cosa de observarlas cómo se comportan y caminan en público. Mientras más lentos y juntos estén, más se hará visible el nivel de intimidad y la calidad de esa intimidad

8. “El amor ciega”: La pasión manda por sobre la razón. En una primera etapa, la principal fuerza de vínculo es el deseo, que desde las primeras etapas de nuestra vida, en un plano biológico, se asocia con la satisfacción inmediata a nivel emocional y sexual. Entonces, dedicamos mucho tiempo a pensar en alguien que satisface nuestros deseos. Y como la mayoría de las cosas que pensamos sobre esta nueva pareja, suelen asociarse con la ilusión futura o a la fantasía, entonces podemos alejarnos de los asuntos cotidianos y volvernos poco criteriosos.

Amar no es malo, pero si alguno de los puntos vistos anteriormente te identifican y sientes que estás un poco exagerado en eso, es momento de tomar una pausa y lograr entender el porqué te está pasando eso exactamente. Por lo general, eso sucede cuando creemos que no somos lo suficientemente buenos para mantener a esa persona a nuestro lado. Acá te voy a dar un consejo gratuito y que te puede cambiar la vida: SI ESA PERSONA HA DECIDIDO ESTAR CONTIGO A UN NIVEL MÁS ÍNTIMO, ES PORQUE ESA PERSONA PIENSA QUE TÚ YA ERES LO SUFICIENTEMENTE BUENO COMO PARA ESTAR A SU LADO.


Nunca pierdan el tiempo y la perspectiva!!

Un abrazo,

José

martes, 28 de enero de 2014

Almuerzo = Sueño!!


Almuerzo = SUEÑO!!



Has notado algunas veces que después de almorzar nos viene una terrible sensación de querer dormir y un sueño que muy pocas veces logras vencer. El problema con eso, no es que nos suceda en casa, cuando podemos dormir una siesta, el problema viene cuando estamos en nuestros trabajos o tenemos cosas importantes que hacer después del almuerzo.

En ésta entrada, veremos algunos tips de cómo evitar ese sueño y también el entender porque se produce este proceso tan normal en el ser humano, pero que puede ser combativo de forma natural y sin grandes esfuerzos.

El sueño que se siente post almuerzo, es debido a que se realizan unos cambios brutales en los niveles de azúcar en el cuerpo. Por ejemplo comer pan o carbohidratos procesados, producen sueño, porque el cuerpo necesita mayor energía para procesar esos alimentos.

Otro factor que influye en el sueño de la tarde, es el descanso de la noche anterior y el estilo de vida. Las personas que practican deportes en la mañana, tienden a tener una mejor reacción posterior al almuerzo, independiente de lo que coman.

¿Y cómo podría mejorar o cambiar éste problema de sueño? Acá te doy algunos consejos y estrategias que puedes utilizar para evitar sentir ese sueño que te hace ir a dormir al baño a veces.



1. Busca organizar tu trabajo. Si te es posible programar tu trabajo, organiza el trabajo pesado o exigente para las jornadas de la mañana, ya que contamos con mayor energía que durante la tarde y deja para después de almuerzo, aquellas tareas que requieren menos atención y menos esfuerzo

2. Tomar agua. Uno de los síntomas de la deshidratación en las personas, es la lentitud mental y un estado de somnolencia general. Si es posible, toma agua durante el día y es normal que las empresas cuenten con servicios de agua purificada y que en verano sale bien helada. Además la falta de agua aumenta la tensión, ansiedad y fatiga

3. Almorzar. El peor error que podemos cometer, es no almorzar. Ahora, si es posible, prefiere en el almuerzo alimentos estimulantes y que den energía. Un completo, un sándwich o cualquier chatarra, aunque sean muy ricas, no generan energía y hacen un desgaste importante. Las comidas frescas, como las ensaladas y frutas, aportan al cuerpo energía natural que se traduce en mejores estados de lucidez mental

4. Nueces, maní, almendras. Los frutos secos entre comidas, son una fuente importante de proteínas y ayudan a estabilizar el azúcar en la sangre. Por ejemplo comer maní durante las comidas, genera una sensación de saciedad y no aporta carbohidratos al cuerpo. Lo ideal, es mantener pequeñas porciones de frutos secos y irlas comiendo entre comidas

 
5. Pausas laborales. Uno de los grandes beneficios que tienen los fumadores laborales, es que ellos hacen pausas durante su jornada de trabajo, con el fin de distraerse y oxigenar la sangre de forma diferente. El consejo acá, es que si puedes complementar tu trabajo de la tarde con pequeñas pausas, de unos cinco minutos, en donde puedas caminar, relajarte, mirar otro paisaje, ayudarás al cuerpo a estimular la energía

6. Respiración. En general, las personas respiramos muy mal y si hacemos unos simples ejercicios de respiración profunda y lenta, sentiremos como nuestro cerebro se reactiva y se llena nuevamente de energía. Con tan sólo dos minutos de respiración profunda y pausada, volvemos a una sensación de tranquilidad y relajo. Dedica un par de minutos al día, en diferentes momentos, a hacer estos ejercicios….verás los resultados



Un abrazo,

José

martes, 21 de enero de 2014

Experiencias placenteras


Experiencias placenteras



Hay una frase que dice “el único final feliz que conozco, es el orgasmo” y es parte de nuestra cultura occidental de la inmediatez o del resultado, es el que nos hemos fijado que el “orgasmo” es la actividad más placentera que pueda existir.

Según la sexóloga Yvonne K. Fullbright, en sus respectivas columnas del diario “The Huffington Post”. Escribe precisamente de esto, de que las sociedades modernas y las parejas, se han obsesionado al punto de buscar como única actividad placentera en pareja, el llegar al orgasmo.

Si analizamos estos temas, nos damos cuenta que en Internet y en nuestros kioscos de siempre, encontramos una serie de reportajes, libros y secretos, para hacer alcanzar a tu pareja los máximos estados orgásmicos y hasta donde yo sé y he leído, se olvidan totalmente de otras cosas que pueden ser igual de placenteras.

Fullbright, escribe y analiza que existen varias otras series de actividades que pueden ser tan o más placenteras que un orgasmo, pero que sin embargo en la vida en pareja las hemos ido olvidando.



Así que me pareció importante éste tema y que puedan recordar aquellas cosas que a veces también nos causan mucho placer:

1. Reír sin parar: según la sexóloga, el fenómeno de no poder recuperar el aliento de tanta risa no es algo que se dé seguido y, por lo tanto, cuando ocurre resulta muy placentero

2. El abrazo de un niño: "Nada se siente más perfecto o mejor que tener los brazos y las piernas de tu pequeño alrededor de tu cuerpo, y su cabeza enterrada en tu cuello. El mundo se vuelve lleno de paz y amor"

3. Despertar y volverse a dormir: ¿alguna vez te has despertado en la mañana pensando que tu reloj no sonó y es tarde para irte a trabajar, pero luego te das cuenta de que es sábado y puedes seguir durmiendo? Para la sexóloga, cuando eso ocurre es un "momento absolutamente delicioso".

4. Saciar la sed: sobre todo cuando se hace con agua pura. "Nada rehidrata mejor que el agua, en especial cuando tu cuerpo lo ansía. Seguramente has estado en esa situación y sabes lo bien que se siente", asegura.

5. Hundirse en una tina caliente después de pasar tiempo en el frío: sentir manos, pies, nariz y todo literalmente congelado, debe ser una de las sensaciones menos placenteras que existen. Sin embargo, saber que tienes la posibilidad de entrar en calor, lo hacen soportable. "Una buena ducha o tina caliente es generalmente la manera perfecta para hacer que la sangre fluya de nuevo"



6. Recibir una inesperada ayuda financiera: ¿te ha ocurrido que te pones una chaqueta que estaba perdida al fondo de tu clóset o usas una cartera que tenías olvidada, y en su interior encuentras un flamante billete? Sin duda, tu primera reacción es sonreír sin parar, en especial si el dinero te llega cuando realmente lo necesitas

7. Meterse a la cama con sábanas limpias y frescas: a juicio de la sexóloga, se trata de una situación que no requiere mayor explicación. Simplemente -dice- "se siente celestial".

8. Estar junto a tu pareja piel con piel, y sentirla de pies a cabeza: según Fulbright, no importa que ese momento de intimidad no pase a mayores, sino que el sólo hecho de estar en brazos de la persona que amas, "es una de las pocas cosas que nos hacen olvidar que el resto del mundo existe".

9. La satisfacción de haber tenido una buena sesión de entrenamiento: el ejercicio físico estimula la producción de endorfinas, las que son conocidas como "las hormonas de la felicidad", ya que tienen efecto analgésico y otorgan sensación de bienestar. Así, poner el cuerpo en movimiento puede, en efecto, provocar placer.

10. Saber que la persona de quien estás enamorada, también te ama: cosquilleo, mariposas en el estómago, la sonrisa que no se borra del rostro. Son múltiples los efectos que genera el amor entre dos personas y que, según la sexóloga, hacen que "todo en el mundo se sienta bien".

11. Conseguir un objetivo esperado: no importa si es grande o pequeño, la emoción que se siente al lograr algo tras haber trabajado duro, es inmensa

 

Está claro que ninguna de las cosas descritas anteriormente es exactamente la misma sensación del orgasmo y no debe serlo jamás, ya que pese a que no debemos obsesionarnos con el tema, tampoco debemos dejarlo de lado y volvernos “anorgásmicos”, fisiológicamente y mentalmente, es parecida a la respuesta sexual y del placer.

De esta manera el consejo es que: "la próxima vez que sientas la presión de tener un orgasmo, o de tener más orgasmos, o de tener un cierto tipo de orgasmo… recuerda que la vida te ofrece muchas formas de placer". Y deja abierta la pregunta: "¿Tienes algún otro favorito que añadir a esta lista?".

Un abrazo,

José

miércoles, 15 de enero de 2014

Procrastinar o el arte de postergar


Procrastinar y Gestión del tiempo

Te levantas una mañana, tienes la motivación necesaria y vas rumbo a tu trabajo. Quizás te acompaña tu música favorita y vas planeando un día lleno de actividades y cosas nuevas que hacer. Al llegar, piensas en hacer ese informe que está pendiente (pero que no es urgente), piensas escribirle a tu amigo que hace rato no sabes de él, quizás alguna llamada pendiente y coordinar y concretar algunas reuniones. El día “pinta” maravilloso. Sin embargo llegas a la oficina, prendes tu computador y te interrumpe la alarma de whatsapp, luego de contestar el mensaje, te preparas el café revitalizador de la mañana. Con el café en el escritorio, miras tu perfil en facebook, actualizas tu estado y compartes o escribes algunos comentarios. Cierras facebook y abres “lun”, para leer las noticias del día….


Así es como las personas en general, vamos procrastinando y pese a que es un problema de hace mucho tiempo en la sociedad y en el mundo, el término “procrastinar” está siendo muy utilizado y de moda. La palabra “procrastinar”, deriva del latín pro (adelante) y crastinus (futuro o referente al futuro).

Técnicamente, es dejar las cosas que podemos hacer en éste instante para un futuro próximo, que muchas veces no llega. Por lo general la procrastinación está asociada al “dejar para mañana lo que puedo hacer hoy”. Finalmente, dejamos aquellas obligaciones o cosas que debemos hacer, para otra oportunidad y la sustituimos con otras cosas más agradables o placenteras.

Algunas características que puede traer el procrastinar:

1. Dependencia de elementos externos como el internet, el mail, el teléfono o actividades externas a nuestros deberes

2. Comer compulsivamente o más allá de la cuenta o de lo que realmente deberíamos

3. Dependencia laboral a actividades tediosas o que no deseamos cambiar



También existen o se han observado, tres tipos de procrastinadores:

A) El eventual. Es aquella persona que eventualmente evade una responsabilidad o la posterga por otras. Por lo general los adultos jóvenes o adolescentes, tienden a tener un comportamiento procrastinador con respecto a los deberes de su casa o sus estudios. En éste nivel, no es una enfermedad que podría derivar en problemas, pero va sentando precedentes de comportamientos en el futuro. Se asocia también a un problema de autoestima o miedo al fracaso

B) Los crónicos. Éste es el tipo de personas que tiene siempre su trabajo atrasado, que sus planes y proyectos de vida son postergados siempre por otro tipo de actividades y personas que tienen una conducta evasiva constante y repetida en el tiempo

C) Los indecisos. Aquellas personas que están en la constante indecisión de postergar o no lo que están haciendo y de qué forma ellos logran un mejor resultado por la postergación. El ejemplo clásico de esto, es Penélope, que tejió por 20 años una manta, esperando que llegara su esposo Ulises (La Odisea de Homero)



En definitiva, la procrastinación, es un problema de autoregulación y de organización o gestión del tiempo. William Kanus en su libro “Superar el hábito de posponer”, presenta algunas características personales de las personas que tienden a posponer:

Creencias irracionales: basadas en una pobre autoimagen y autoconcepto de sí mismos que les hace verse como inadecuados o incompetentes, o ven al mundo con demasiadas exigencias que no se ven capaces de cumplir.

Perfeccionismo y miedo al fracaso: postergar, y justificar un resultado final por falta de tiempo, sirve de excusa para evitar el miedo al fracaso, en tareas donde no hay garantías de éxito. Son personas perfeccionistas y autoexigentes, que se marcan metas poco realistas.

Ansiedad y catastrofismo: el cúmulo del trabajo supone un cúmulo correlativo del nivel de ansiedad. La dificultad para tomar decisiones y la búsqueda de garantías de éxito antes de iniciar una tarea provoca finalmente sentimientos catastrofistas, y como resultado se sienten saturados e indefensos. Pueden sentir autocompasión, escudándose en que no son aptas para las exigencias del mundo que les ha tocado vivir.

Rabia e impaciencia: las exigencias desmesuradas y el catastrofismo provocan también rabia e impaciencia. Pueden surgir ideas del tipo «yo debería ser capaz de realizar esto solo» «¡qué idiota que soy!» o «¡no puedo tolerar esta ansiedad!». Estas personas perfeccionistas, al no cumplir con las metas que se marcan, se muestran agresivas contra sí mismos. Terminan atrapadas en un círculo de enfado-rebelión que empeora su rendimiento.

Necesidad de sentirse querido: el deseo de realizar tareas en base a la recompensa en forma de amor o aceptación de los demás. La creencia que subyace es: «todos deberían amarme para poder amarme a mí mismo». Basa su valía como persona en la aceptación y atención recibida. Si se les recompensa con sus demandas implícitas se sienten fuertes psicológicamente y por el contrario se sienten inválidas cuando no obtienen lo que desean. Por ese motivo estas personas aceptan todo tipo de demandas de los demás con el fin de agradar.

Sentirse saturado: el trabajo se les acumula, y se ven incapaces de establecer prioridades; esto provoca sentimientos de ansiedad, saturación, estrés, angustia, indecisión, impotencia, inmovilización y fracaso, lo que cierra un círculo vicioso del que no pueden escapar.

Por indecisión, típico de las personas indecisas que intentan realizar la tarea pero se pierden en pensar la mejor manera de hacerlo sin llegar a tomar una decisión



Como vimos en ésta entrada (que está dedicada especialmente a una persona que quiero mucho), el tema de posponer está centrado principalmente en miedos o ideas distorsionadas que tenemos acerca de nosotros. Algunas simples soluciones, sería comenzar a priorizar lo que estamos haciendo. Enfocarnos en una tarea hasta terminarla y no dejar de lado nada. Premiarnos por terminar una labor tediosa (si termino el aseo de mi pieza, me dedicaré a ver una película). Ordenar y terminar los asuntos prioritarios que tengan vencimiento más cercano.

El premio a la autoestima que significa el terminar un trabajo, por tedioso o estresante que sea, es algo que no se puede pagar. Posponer, sólo podría traernos más problemas de los que tenemos actualmente y por sobre todo, evitamos crecer en el sentido de ir haciéndonos responsables.

Un abrazo,

José

lunes, 6 de enero de 2014

No hacer....no es solución


No hacer…no es solución



Siempre en nuestras vidas, estamos haciendo o pensando en hacer proyectos, algunos de ellos a lo grande y otros más pequeños. Sin embargo, muchas veces pasamos nuestra vida postergando las cosas que queremos y sentimos que podemos hacer.

Me he encontrado con mucha gente mayor, hablando de sobre los 65 años, que si les preguntas, hay muchas cosas de las que se arrepienten y que pudiendo haberlas realizado, al final las dejaron para un después que nunca llegó.

El cerebro humano, cuando no se le dan instrucciones claras y precisas de fecha y horario, tiende a olvidar las cosas que debe hacer y si aparte de eso, siempre estamos dejando de lado las cosas para hacer, el cerebro es más proclive a dejar de lado esos temas.

Acá, hay una lista de algunas cosas que las personas pretenden hacer en algún momento de sus vidas, pero que sin embargo las postergan y que llegada cierta edad, ya son más difíciles de poder realizar o de poder llevar a cabo.

1. No viajar cuando tuviste la oportunidad. Yo creo que la gran mayoría de nosotros, se encuentra siempre soñando con visitar tal o cual lugar y a la larga, sólo se transforma en un viaje idílico nunca realizado. Si tienes ganas de visitar un lugar, ponte una meta para poder hacerlo. Junta dinero, cotiza, compra planes de forma anticipada, que son más económicos y permite cumplir tu sueño, aunque sea una vez, de visitar un lugar que sueñas.

 
2. Permanecer en una mala relación. Lo peor que le podría suceder a una persona, es darse cuenta que ha pasado los últimos 20 o 30 años de su vida, al lado de alguien que no lo hace feliz y que no debería por nada del mundo haber sido una pareja. Sin embargo, los miedos de abandonar una relación mala y que no lleva a ninguna parte, lo único que hace es acrecentar miedos y temores. Además, una mala relación, no necesariamente es sentimental, sino que también puede ser entre padres e  hijos, amistades, etc.
3. El miedo a hacer cosas. El miedo, es el principal gestor de la incapacidad en las personas. Es lo que nos hace inmovilizarnos en momentos que hubiera sido mejor movernos. El miedo, nos hace perder grandes oportunidades, que a la mirada de la perspectiva del tiempo, finalmente vemos que nada malo hubiera pasado de hacer otras cosas. El miedo, es difícil vencer, pero se puede llevar adelante.
4. No dejar un trabajo que odia. Al igual que las relaciones sentimentales nocivas del punto 2, el dejar un trabajo que no nos satisface, es el primer error que se comete y acá van asociados además, el miedo a perder una fuente de ingresos. Muchos grandes y exitosos personajes, han logrado sus mayores éxitos cuando se encontraban en la calle, sin trabajo y quebrados totalmente. Acá, no es la idea que quedemos así, pero al menos deberíamos hacer todo lo posible por lograr mejorar nuestros trabajos y cambiarnos.
5. Tener miedo de decir “te amo”. Este miedo, viene totalmente precedido por aquellas cosas que nos han marcado en nuestra vida y relación sentimental. Aunque la costumbre de decir “te amo”, viene marcada por el tipo de relaciones que observamos en nuestro entorno en la primera infancia. Unos padres tiernos y cariñosos, le transmitirán a sus hijos que eso no es malo. Sin embargo, decir te amo es una palabra difícil y que incluso puede llegar a ser manoseada de malaforma. Si te cuesta decir te amo, practícalo, no hay nada peor que ser incapaces de expresar lo que sentimos a los demás.
6. Descuidar la salud. Por lo general, podemos ocuparnos de muchas cosas de nuestras vidas. Llevamos el auto al mecánico para reparar o mantener sin problemas, sin embargo, de lo que menos nos preocupamos es de nuestra salud. Yo creo que el 100% de las personas que están leyendo éste artículo y que leen éste blog, están postergando o han postergado sus temas de salud, por encontrarlos “innecesarios”. No es una buena decisión, porque a medida que pasan los años, esas cosas recienten el cuerpo y es mejor tomar acción hoy que mañana.

 
7. Trabajar en exceso. El peor costo que sucede con esto, es que se pierde el contacto con los seres queridos y amados. El éxito de una persona, no debería medirse nunca por las cosas que posee o por el nivel de vida que lleva. Un trabajo en exceso, lo único que puede producir es problemas de salud y una pésima calidad de vida
8. No tomar riesgos. Los que estudiamos administración y economía, particularmente en finanzas, nos enseñan que las personas pueden ser adictas al riesgo o escapar de él, pero sin embargo a mayor riesgo es mayor la retribución al momento del éxito y por ende, también el fracaso a mayor riesgo. Acá, la única solución que tenemos, es pensar en todos aquellos momentos en que hemos hecho cosas y nos hemos arriesgado y como hemos salido de eso. ¿Cómo hiciste para avanzar y si te salió bien….cómo te sentiste?
9. Preocuparse demasiado. Tengo una persona muy cercana, a la que le encanta preocuparse por todo o casi todo y eso, viene derivado principalmente de nuestra sensación de querer controlar las cosas. A veces, tenemos personalidades demandantes y exigentes y que sentimos que todo debe pasar por nuestro visto bueno y control. Lo único que el ser humano realmente puede controlar, es la forma en que se para frente a los embates de la vida y sigue adelante. Todo lo demás, es una ilusión de control y lo único que te puede traer eso, es problemas de salud y de relaciones sociales.
 
 
Si se fijan, lo único que hemos visto, son situaciones de nuestra vida, en donde cada uno de nosotros puede estar más o menos atascado. Sin embargo, estamos posponiendo y dejando de lado lo tan importante que sería como siempre “TOMAR ACCIÓN” y “HACER COSAS” para que eso no suceda.
Nadie dice que los planes deben hacerse en una semana o dos o que un plan no es válido si tiene un horizonte de tiempo muy largo. Tómate el tiempo que sea necesario, para que puedas hacer tus cosas y te resulten, pero ocúpate todos los días de hacer algo para avanzar hacia tus metas.
Un abrazo,
José