Experiencias placenteras
Hay
una frase que dice “el único final feliz que conozco, es el orgasmo” y es parte
de nuestra cultura occidental de la inmediatez o del resultado, es el que nos
hemos fijado que el “orgasmo” es la actividad más placentera que pueda existir.
Según
la sexóloga Yvonne K. Fullbright, en sus respectivas columnas del diario “The
Huffington Post”. Escribe precisamente de esto, de que las sociedades modernas
y las parejas, se han obsesionado al punto de buscar como única actividad placentera
en pareja, el llegar al orgasmo.
Si
analizamos estos temas, nos damos cuenta que en Internet y en nuestros kioscos
de siempre, encontramos una serie de reportajes, libros y secretos, para hacer
alcanzar a tu pareja los máximos estados orgásmicos y hasta donde yo sé y he
leído, se olvidan totalmente de otras cosas que pueden ser igual de
placenteras.
Fullbright,
escribe y analiza que existen varias otras series de actividades que pueden ser
tan o más placenteras que un orgasmo, pero que sin embargo en la vida en pareja
las hemos ido olvidando.
Así
que me pareció importante éste tema y que puedan recordar aquellas cosas que a
veces también nos causan mucho placer:
1. Reír sin parar: según la
sexóloga, el fenómeno de no poder recuperar el aliento de tanta risa no es algo
que se dé seguido y, por lo tanto, cuando ocurre resulta muy placentero
2. El abrazo de un niño: "Nada
se siente más perfecto o mejor que tener los brazos y las piernas de tu pequeño
alrededor de tu cuerpo, y su cabeza enterrada en tu cuello. El mundo se vuelve
lleno de paz y amor"
3. Despertar y volverse a dormir:
¿alguna vez te has despertado en la mañana pensando que tu reloj no sonó y es
tarde para irte a trabajar, pero luego te das cuenta de que es sábado y puedes
seguir durmiendo? Para la sexóloga, cuando eso ocurre es un "momento
absolutamente delicioso".
4. Saciar la sed: sobre todo cuando
se hace con agua pura. "Nada rehidrata mejor que el agua, en especial
cuando tu cuerpo lo ansía. Seguramente has estado en esa situación y sabes lo
bien que se siente", asegura.
5. Hundirse en una tina caliente después de
pasar tiempo en el frío: sentir manos, pies, nariz y todo literalmente
congelado, debe ser una de las sensaciones menos placenteras que existen. Sin
embargo, saber que tienes la posibilidad de entrar en calor, lo hacen
soportable. "Una buena ducha o tina caliente es generalmente la manera
perfecta para hacer que la sangre fluya de nuevo"
6. Recibir una inesperada ayuda financiera:
¿te ha ocurrido que te pones una chaqueta que estaba perdida al fondo de tu
clóset o usas una cartera que tenías olvidada, y en su interior encuentras un
flamante billete? Sin duda, tu primera reacción es sonreír sin parar, en
especial si el dinero te llega cuando realmente lo necesitas
7. Meterse a la cama con sábanas limpias y
frescas: a juicio de la sexóloga, se trata de una situación que no
requiere mayor explicación. Simplemente -dice- "se siente celestial".
8. Estar junto a tu pareja piel con piel, y
sentirla de pies a cabeza: según Fulbright, no importa que ese momento
de intimidad no pase a mayores, sino que el sólo hecho de estar en brazos de la
persona que amas, "es una de las pocas cosas que nos hacen olvidar que el
resto del mundo existe".
9. La satisfacción de haber tenido una
buena sesión de entrenamiento: el ejercicio físico estimula la
producción de endorfinas, las que son conocidas como "las hormonas de la
felicidad", ya que tienen efecto analgésico y otorgan sensación de
bienestar. Así, poner el cuerpo en movimiento puede, en efecto, provocar
placer.
10. Saber que la persona de quien estás
enamorada, también te ama: cosquilleo, mariposas en el estómago, la
sonrisa que no se borra del rostro. Son múltiples los efectos que genera el
amor entre dos personas y que, según la sexóloga, hacen que "todo en el
mundo se sienta bien".
11. Conseguir un objetivo esperado:
no importa si es grande o pequeño, la emoción que se siente al lograr algo tras
haber trabajado duro, es inmensa
Está
claro que ninguna de las cosas descritas anteriormente es exactamente la misma
sensación del orgasmo y no debe serlo jamás, ya que pese a que no debemos
obsesionarnos con el tema, tampoco debemos dejarlo de lado y volvernos
“anorgásmicos”, fisiológicamente y mentalmente, es parecida a la respuesta
sexual y del placer.
De
esta manera el consejo es que: "la próxima vez que sientas la presión de
tener un orgasmo, o de tener más orgasmos, o de tener un cierto tipo de
orgasmo… recuerda que la vida te ofrece muchas formas de placer". Y deja
abierta la pregunta: "¿Tienes algún otro favorito que añadir a esta
lista?".
Un
abrazo,
José




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Hola. Gracias por demostrar que existes!!!