jueves, 28 de noviembre de 2013

Inteligencia financiera


Inteligencia financiera: No hay que gastar ….hay que comprar experiencias.

Cuando estamos en épocas de vacas flacas y estamos buscando ahorrar de todas las formas posibles ¿Qué sucedería si una persona te dijera: No se trata de ahorrar o de recisión, sino de gastar sabiamente? 
 
"El destino de lo gastado es tanto o más importante que el monto que se invierte"

Si bien el dinero no nos hace felices (aunque uno pueda pensar lo contrario), la forma de gastar ese dinero es una real diferencia entre obtener satisfacciones duraderas, inteligencia financiera o sólo puede aumentar nuestras preocupaciones y quejas al respecto.

En el libro “Happy Money” (investigación conjunta entre U. de British Columbia y Harvard) se ofrecen tres sencillos consejos para que tengamos satisfacciones duraderas y para desarrollar un poco más acerca de nuestra inteligencia financiera.

La clave está en el uso inteligente del recurso”. Acumular dinero y gastarlo no es una clave, lo importante acá es aprender a “cómo gastar” ese dinero que se tiene.

El ser humano está programado para maximizar los recursos e ingresos y disminuir los costos, por eso siempre estamos pensando en aumentos de sueldo, generar ingresos extras, encontrarnos dinero en la calle o recibir una herencia inesperada. Todos deseamos ganar o tener más dinero del que disponemos y si no es posible hacerlos, entonces hacemos grandes sacrificios que merman nuestra “felicidad”.

Por ejemplo, cuando tenemos un mayor ingreso, empezamos a comprar cosas más caras y mejores a ese “estatus de vida”, porque HAY que mantener un estatus y eso es una gran fuente de estrés financiero. Por ejemplo, si ganas más, podrías preferir comprarte un auto mejor y más caro. Sin embargo, cuando te enteras que el consumo en vecina es alto, que los repuestos son muy caros y que las mantenciones son demasiado caras….esa sonrisa desaparece y esa alegría inicial se transforma en frustración.

Siguiendo estos simples consejos para aprender que el fin de lo gastado es tanto o más importante que el monto invertido, será más feliz que muchos de nuestros adinerados nacionales (aumentará la satisfacción):

1. ¿Qué comprar?

Lo más importante al momento de recibir un ingreso, es cancelar las cuentas básicas para poder vivir (agua, luz, gas, dividendo o arriendo) y sin embargo, en el estudio realizado en el libro, arrojó que las personas luego de invertir en esos ítems, destinaban el dinero a cosas como comprar tecnología, música, libros, videojuegos o ropa de moda.

El consejo importante que entregan en el libro, es que uno debe destinar dinero a “comprar experiencias” y no sólo cosas materiales. Comprar cosas materiales, sólo trae un momento pequeño de satisfacción, ya que el uso o la pérdida de interés, hacen decaer el ánimo de lo adquirido.

Comprar experiencias, es gastar el dinero en cosas que generan placer y que al realizarlo, generan una sensación de placer a mayor plazo en el tiempo. Por ejemplo ir al teatro, salir a comer fuera de casa y viajar, son algunos tips para lograr perdurar la experiencia de compra y de gasto.

Cuando se gasta dinero de ésta forma, incluso puede durar años el “buen” recuerdo de lo gastado. Lo importante, es que esos gastos no se conviertan en rutina, ya que su exceso, también termina aburriendo y pierde la novedad.

 
2. Engañar al cerebro con el cambio de la lógica de consumo
Hoy estamos llenos de avisos que nos dicen “compre hoy y pague mañana”, “adquiera hoy y comienza a pagar en tres meses más”. Esa es la lógica del consumo en general y lo único que hacemos al endeudarnos, es sentir aversión por lo comprado y lamentamos el hecho de tenerlo (generamos una sensación negativa).

Invertir la lógica del consumo, es “PAGAR AHORA y DISFRUTAR DESPUÉS”. Si por ejemplo cancelas en efectivo el precio de un pasaje de avión para irte de vacaciones en tres meses más, tendrás la alegría de tener cubiertas tus vacaciones y en el momento de viajar, sentirás una sensación de cómo “estar” viajando gratis.

El cerebro es engañado en esos procesos y percibe alegrías inmediatas

3. Regalos

Ésta es la parte que más me gusta a mi “que me hagan regalos”.

Los expertos, señalan que produce un placer mayor gastar en otros y no en uno mismo. Para entender mejor éste punto: comprar un teléfono móvil o un televisor, es para uso personal. Si salir a cenar o viajar, por lo general se hace de a dos y ahí está el “compartir” con el otro, que finalmente hace más grato el momento del gasto. “El gasto social es más duradero que el gasto individual”.

Acá en éste punto, se agregan las donaciones, regalos y gastos grupales (que generan sensaciones más beneficiosas a largo plazo).

Siempre hay un punto de inicio para saber cómo gastar mejor el dinero y si aplicar alguno de estos puntos te puede ayudar a ser feliz, entonces vamos por un buen camino.

 
Un abrazo,
José

 

martes, 26 de noviembre de 2013

Ejercicios cardiovasculares


Ejercicios cardiovasculares
Si eres como yo, que de alguna forma te cargan los gimnasios y esa tendencia que existe en la sociedad de ir a encuevarse a uno de esos lugares. Además, dices que no tienes tiempo para esas cosas y mucho más….bueno, ésta entrada espero sea una solución.

NOTA: ¿Sabías que la capacidad de los gimnasios, está diseñada para sólo el 30% del total de los inscritos, ya que el resto de las personas desertan entre el primer y tercer mes de inscritos?

 
Ahora si….vamos a la entrada del día de hoy….
Los ejercicios cardiovasculares, son los únicos ejercicios reconocidos para que una persona pueda quemar grasas y bajar de peso, todo lo demás, son adornos que permiten mejorar y tonificar. Así de simple.
Estos ejercicios, tienen como función principal, acelerar el ritmo cardíaco y luego eso se traduce en mayores niveles de quema de grasas y por supuesto un mejor estado físico y endorfinas en el cuerpo.
Si tan sólo dedicaras 10 minutos de ejercicio cardiovascular en la mañana y en la tarde, durante un mes (sólo 20 minutos diarios), notarías un importante cambio físico y mental.
Acá te doy un par de ejercicios que puedes hacer en casa y que lo único que necesitarías sería un par de zapatillas cómodas y ropa de ejercicio (polera y un buzo o short). Nada especial y te estarás ahorrando los doscientos mil pesos que cuesta la inscripción a un gimnasio. 
1. Subir escaleras. Me cargan las escaleras y las evito a toda costa, pero si puedes hacerlo y no te molesta, entonces prefiere las escaleras antes que los ascensores o escalas mecánicas. Si tienes mucho sobrepeso, no es recomendable, ya que te puedes lesionar las rodillas
2. Caminar. El ejercicio más fácil y básico de todos es caminar. Como consejo, el ideal es caminar por 15 minutos y luego devolverse. Mantener un paso firme y no necesariamente rápido es increíble. Si puedes cambiar el lugar donde bajas normalmente de la micro o metro para llegar al trabajo o puedes dedicar ese tiempo en la tarde o mañana, verás rápidamente cambios importantes. Además caminar a paso regular, ayuda a tonificar las piernas
3. Bailar. Hoy en día, hay videos de zumba en Youtube que te enseñan pequeñas rutinas de baile entretenido y en general, a toda la gente le gusta bailar (a mi me carga bailar), pero es un ejercicio saludable, entretenido y te ayuda a pasar un buen momento. Incluso hay rutinas para hacer de dos personas (ahí puedes participar con tu pareja…por ejemplo)

4. Bicicleta o máquinas varias.  Andar en bicicleta es un ejercicio muy sano y práctico, puede ser un viaje de paseo o con poca intensidad, así como pruebas de velocidad. Es un ejercicio completo que involucra muchas partes del cuerpo. Si tienes máquinas en tu casa (elíptica, trotadora, bicicleta estática), entonces sólo debes animarte a usarlas con una rutina de a lo menos tres veces a la semana
5. Trotar. Hoy en Santiago está de moda trotar y es muy fácil acercarse a un “runner” y pedirle consejos o bien pedirle si pueden trotar juntos (para motivarse a hacerlo). Si vas a trotar, te recomiendo comenzar con pequeños circuitos de 10 minutos y cuando lo domines bien, puedes ir agregando de dos minutos cada semana. Si lo haces en la mañana, te aseguro un día lleno de energía y si lo haces en la noche, dormirás muy bien (sólo si te bañas con agua caliente antes de ir a acostarte)
6. Saltar la cuerda. Un ejercicio simple y que requiere mucha destreza y energía, es saltar la cuerda y a medida que se va dominando el estado físico, se puede aumentar la rapidez y los resultados son increíbles (sino, pregúntenle a Rocky)
7. Labores domésticas. Hacer el aseo de la casa, tal como trapear pisos, aspirar, pasar virutilla, encerar, barrer y limpiar paredes, son muy buenos ejercicios cardiovasculares que se pueden hacer. Un estudio de la clínica Mayo, indica que aparte de ser un buen quemador de grasa, esos ejercicios son además tonificantes para brazos y piernas, siendo los glúteos los más favorecidos
Un abrazo,
José

 
 
 
 
 


domingo, 24 de noviembre de 2013

¿Qué cuentas en tu historia?


¿Cuál es tu historia?: Lo que dicen tus palabras
Cada uno de nosotros tiene algo que contarle al resto. Imagina que estás en una fiesta social, con música de fondo, trago, comida y por supuesto mucha gente que no conoces.


Yo soy de las personas que no tengo muchos problemas para socializar, para mí no es ningún problema ir a un evento donde no conozco a la gente y siempre lo veo como una oportunidad de relacionarme con gente nueva. Me gusta esa experiencia. Sin embargo, siempre veo a gente muy tímida o que no tienen mucho que contar de ellos mismos y ahí les pregunto entre bromas y un poco de relajación ¿Cuál es tu historia? ¿Qué haces? Y preguntas por el estilo.
Con las preguntas que buscan romper e iniciar esas conversaciones, muchas veces me he quedado sorprendido de lo que dicen con sus respuestas y de cómo de forma inconsciente, nos inventamos una serie de trabajas o problemas de nosotros mismos, que son realmente inexistentes.

Lo que dicen tus palabras, aunque no lo creas, habla mucho de ti y de cómo te tratas.
Esta historia es real, me pasó en mi primer día de clases conversando con un compañero y esto fue más o menos su presentación: “En realidad no tengo mucho que contar, soy un tipo fome, tengo un trabajo que no me gusta y muy pocas veces termino lo que empiezo. Si hay algo que me puede gustar, es ver tele y estoy estudiando porque quería hacer algo nuevo”.


 
Sin ser expertos en la interacción con otros o en psicología, uno podría desprender fácilmente que esa persona está plagada de creencias que lo limitan y lo hacen moverse así por la vida.
Cada uno de nosotros tiene una historia que contar, con detalles, de dónde venimos, donde queremos ir y los tipos de historia que contamos a los demás, también indican y marcan una enorme diferencia en que tan bien lidiamos con el cambio o con los procesos de cambio.

Herminia Ibarra y Kent Lineback, investigaron acerca de éste tema y nos ayudan con unos pequeños consejos que nos pueden permitir contar una historia de nosotros mismos y lograr motivar y cautivar a la audiencia, ya que todas las historias tienen algo que decir y todas se construyen en base a patrones. Desde las grandes novelas de la historia, hasta las películas más exitosas:
- Toda historia tiene un protagonista que le preocupa al oyente. El bueno de la película eres tú. Estás hablando de tu vida y de tus eventos. Entonces trata de hacer esa historia sobre el personaje principal interesante

- Un catalizador. Una historia que tiene un motivo de ser, un evento o situación de la vida que te hizo salir de donde estás y te lleva a estar parado ahí. Por ejemplo, si tu historia es la vida sana, podrías decir “pase mucho tiempo encerrado entre Mcdonalds y Pizza Hut, hasta que en algún momento sentí algo que hizo clic en mi y empecé a ver todo más claro”.

- Pruebas y tribulaciones. Todos pasamos por conflictos y dramas. Momentos de injusticia y rabia que nos producen frustración y que finalmente testean y moldean el carácter

- Un punto crítico o de no retorno. Algo te hizo cambiar, algo pasó y decidiste tomar el toro por las astas y enmendar el rumbo que parecía perdido. Algo que te cambió como ser humano

- Resolución o final. Acá está el cierre de tu historia o el suspenso de un “continuará”. Es el “happy ending” de toda película y el momento en que la gente salta de su asiento

NOTA: este modelo no tiene nada de nuevo, ya que lo definió Aristóteles hace 2.300 años y ha sido usado desde ese entonces. 
 

Por ejemplo, si me tocara relatar mi historia, sería algo así como: “Yo soy muchas cosas y me gustan muchas cosas también, (introducción)…pero….Ahora en éste momento, estoy pasando por un período de querer mejorar mi vida y hacer cosas nuevas por mí, ya que estaba llevando una vida un poco desordenada y ganando mucho peso (catalizador). Pasé por muchas etapas muy duras y de a poco me fui dando cuenta de “para donde iba la micro (pruebas y tribulaciones). Un día me miré al espejo y me di cuenta que esa imagen que se veía en el reflejo, no era la que quería proyectar y me prometí bajar de peso (punto de no retorno). Y acá estoy, trabajando en éste proceso donde he podido bajar ya dos tallas de ropa y sigo trabajando en cambiar y mejorar (resolución)”.
No se trata de memorizar una historia para contarla a todo el mundo y en todo momento, pero se trata de ir formando tu propia historia que te llevará al éxito. Acá no tengo que decir “es que me amo mucho”, “es que soy lo mejor”. Acá lo que digo (sin decirlo) es que me quiero lo suficiente como para querer hacer un cambio y que tengo metas trazadas y me esfuerzo en lograrlas y toda esa historia que quiero contar o decir, está entendida por mi interlocutor. Él hace las apreciaciones y coloca en su mente las valoraciones a mi historia.

Si mi historia contara el caso de un tipo que no hace nada, que está viendo pasar la vida por delante y vivir de la envidia hacia los demás, te aseguro que no sería muy interesante de escuchar y no me ayudaría a lograr las metas y resultados que quiero.

Si creas una historia acerca de ti, la puedes contar en muy poco tiempo ¡HAZLO! Y practica con tus cercanos. Aprende a tratarte en esa historia con amor y cariño. Aprende a COMO contar la historia y acepta con agrado las recomendaciones que te hagan los demás.

Una vez pasado ese período de práctica, anda ampliando de a poco el círculo de personas a quien se la cuentas y va a llegar un momento en que todo tu lenguaje corporal y verbal, estarán de acuerdo en esa historia y se logrará la coherencia.

Cuando logres la coherencia entre tu cuerpo y tu voz, tendrás el éxito asegurado, porque tu mente y cuerpo se han comprometido con esa historia.

Ahora y después de leer nuevamente este post te pregunto ¿Cuál es tu historia? La idea no es que sea un mensaje abandonado en la orilla de una playa, sino un relato para que otros lo escuchen.
 
Un abrazo.
José

 

jueves, 21 de noviembre de 2013

Estilos de aprendizaje


Estilos de aprendizaje: Modelo V.A.K.



¿Te preguntaste alguna vez el porqué te costaba tanto aprender matemáticas en el colegio o porqué en general cuando tratas de aprender algo no siempre te resulta?

La respuesta a esa pregunta, es que los seres humanos tenemos tres formas de aprender: Visual, Auditiva o Kinestésica y ninguna es mejor que la otra, aunque cada una tiene sus propias ventajas y debilidades.

Acá en éste post, vamos a tratar de ayudar a que ustedes puedan y sepan identificar la propia forma en la que absorben en conocimiento y que aprendan cual es la mejor manera para ustedes de aprender.

Esto no pretende ser una guía o similar, sino que es darle a ustedes las herramientas para que puedan mejorar sus propias habilidades y si tienen hijos, para que entiendan la mejor manera de estudiar con ellos.



Como ejemplo, tenemos el caso de un niño que le ha ido mal en matemáticas y el padre toma la actitud de hacerlo estudiar más. Adquirir textos de estudio y disciplinarlo a estudiar más horas. Ese niño sigue sin aprender y finalmente todo resulta en contratar a un profesor particular de matemáticas y obligarlo a estudiar de la forma tradicional: leer mucho, hacer ejercicios y en definitiva…estresarlo.

Quizás ese niño no sea bueno para matemáticas, pero destaca en otras áreas como lenguaje (en mi época era castellano) o artes manuales o plásticas. Incluso en educación física puede tener un gran desempeño. Eso sucede, porque ese niño tiene formas diferentes de absorber la información y los medios normales no resultan con él.

 Ahora vamos a ver algunas cosas de cada sistema de aprendizaje:

- El sistema visual: Se aprende mejor cuando se lee o se ve la información. Por ejemplo en una conferencia o presentación, la persona preferirá seguir las fotocopias de la presentación que prestar atención al orador. También esa persona preferirá tomar notas para tener algo que leer después. Estas personas son las que absorben mucho conocimiento por medio de la imagen y sus representaciones están dadas por recordar “fotos” completas de lo sucedido. La capacidad de abstracción y la capacidad de planificar están directamente relacionadas con la capacidad de visualizar.

- El sistema auditivo: En éste proceso, la persona necesita instrucciones orales y entregarlas de la misma manera. Escribir se hace más difícil y si por ejemplo enfrenta una prueba, va a necesitar ir escuchando paso a paso toda la información absorbida (mentalmente), para poder dar una respuesta. Además, por lo general cuando estudian o leen, pareciera que están hablando o leyendo en voz alta, ya que ellos necesitan escucharse para poder aprender. Lo negativo de esta forma, es que las personas auditivas no pueden olvidar una sola palabra, ya que pierden el “paso a paso” de su grabación mental. El sistema auditivo no permite relacionar conceptos o elaborar conceptos abstractos con la misma facilidad que el sistema visual y no es tan rápido. Es, sin embargo, fundamental en el aprendizaje de los idiomas y naturalmente, de la música.

- El sistema kinestésico: Todo lo que aprendemos o nos relacionamos por medio de la experiencia: Como sentimos, como lo hacemos, como nos movemos, etc. Personas buenas para los deportes en general, sentimentales y muy empáticos con los sentimientos de otros. Las personas kinestésicas, aprenden mucho más lento que los otros tipos de sistemas, pero es un aprendizaje profundo y que difícilmente se olvidará. Las personas kinestésicas aprenden cuando hacen cosas como experimentos de laboratorio o proyectos. Necesita moverse. Cuando estudian muchas veces pasean o se balancean para satisfacer esa necesidad de movimiento.
 
La forma más fácil de identificar a esas personas, es por medio de una simple pregunta ¿Cuándo vas a la playa, qué es lo que más te gusta? Aunque puede parecer muy inocente la pregunta, lo único que busca es conocer y saber cómo esa persona absorbe y se comunica. Respuestas del tipo “me gusta mirar el mar” o “me gusta mirar el paisaje” es claramente visual. Respuestas del tipo “el sonido de las gaviotas” o “el sonido de las olas rompiendo” es claramente auditiva. Y finalmente, respuestas del tipo “sentir la arena en mis pies” o “sentir el aire marino chocando en mi cara” es claramente kinestésico.

Se estima que en el mundo un 40% de las personas es visual, un 30% auditiva y un 30% kinestésica y cada ser humano tiene esas tres formas, pero una de ellas es más desarrollada y acentuada.

 

Acá hay algunos ejemplos de actividades que permiten reconocer cada estilo:

 

VISUAL
AUDITIVO
KINESTESICO
Ver, mirar, imaginar, leer, películas, dibujos, videos, mapas, carteles, diagramas, fotos, caricaturas, diapositivas, pinturas, exposiciones, tarjetas, telescopios, microscopios, bocetos.
Escuchar, oír, cantar, buen ritmo, debates, discusiones, cintas de audio, lecturas, hablar en público, telefonear, grupos pequeños, entrevistas.
Tocar, mover, sentir, trabajo de campo, pintar, dibujar, bailar, laboratorio, hacer cosas, mostrar, reparar cosas, estar en contacto con cosas

 

Asimismo, el comportamiento según el sistema de representación preferido, puede ser sintetizado en el siguiente cuadro:

 

 
VISUAL
AUDITIVO
KINESTESICO
Conducta
Organizado, ordenado, observador y tranquilo.
 
Preocupado por su aspecto.
 
Voz aguda, barbilla levantada.
 
Se le ven las emociones en la cara
Habla solo, se distrae fácilmente.
 
Mueve los labios al leer
 
Facilidad de palabra,
 
No le preocupa especialmente su aspecto.
 
Monopoliza la conversación.
 
Le gusta la música
 
Modula el tono y timbre de voz
 
Expresa emociones verbalmente.
Responde a las muestras físicas de cariño.
 
Le gusta tocarlo todo.
 
Se mueve y gesticula mucho
 
Sale bien arreglado de casa, pero en seguida se arruga, porque no para.
 
Tono de voz más bajo, pero habla alto, con la barbilla hacia abajo.
 
Expresa emociones con movimientos.
Aprendizaje
Aprende lo que ve.
 
Necesita una visión detallada y saber a dónde va.
 
Le cuesta recordar lo que oye
Aprende lo que oye, a base de repetirse a si mismo paso a paso todo el proceso. Si se olvida de un solo paso se pierde.
 
No tiene una visión global.
Aprende con lo que toca y lo que hace.
 
Necesita estar involucrado personalmente en alguna actividad.
Lectura
Le gustan las descripciones, a veces se queda con la mirada pérdida, imaginándose la escena.
Le gustan los diálogos y las obras de teatro, evita las descripciones largas, mueve los labios y no se fija en las ilustraciones
Le gustan las historias de acción, se mueve al leer.
 
No es un gran lector.
Ortografía
No tiene faltas. "Ve" las palabras antes de escribirlas.
Comete faltas. "Dice" las palabras y las escribe según el sonido.
Comete faltas. Escribe las palabras y comprueba si "le dan buena espina".
Memoria
Recuerda lo que ve, por ejemplo las caras, pero no los nombres.
Recuerda lo que oye. Por ejemplo, los nombres, pero no las caras.
Recuerda lo que hizo, o la impresión general que eso le causo, pero no los detalles.
Imaginación
Piensa en imágenes. Visualiza de manera detallada
Piensa en sonidos, no recuerda tantos detalles.
Las imágenes son pocas y poco detalladas, siempre en movimiento.
Almacena
la información
Rápidamente y en cualquier orden.
De manera secuencial y por bloques enteros (por lo que se pierde si le preguntas por un elemento aislado o si le cambias el orden de las preguntas).
Mediante la "memoria muscular".
Durante los periodos de inactividad
Mira algo fijamente, dibuja, lee.
Canturrea para sí mismo o habla con alguien.
Se mueve
Comunicación
Se impacienta si tiene que escuchar mucho rato seguido.
 
Utiliza palabras como "ver, aspecto..."
Le gusta escuchar, pero tiene que hablar ya.
 
Hace largas y repetitivas descripciones.
 
Utiliza palabras como "sonar, ruido".
Gesticula al hablar.
 
No escucha bien.
 
Se acerca mucho a su interlocutor, se aburre en seguida.
 
Utiliza palabras como "tomar, impresión...".
 Se distrae
 
Cuando hay movimiento o desorden visual, sin embargo el ruido no le molesta demasiado.
Cuando hay ruido.
Cuando las explicaciones son básicamente auditivas o visuales y no le involucran de alguna forma.

 

Acá hay unos links de test que te pueden ayudar a resolver si eres Visual, Auditivo o Kinestésico:



Un abrazo,
José

jueves, 7 de noviembre de 2013

Pequeñas acciones, grandes cambios...



Una pequeña acción, un gran cambio.

Casi frente a Valparaíso, tenemos la Isla de Pascua y si suponemos que un barco está zarpando de ese puerto y apenas avanzado un par de metros, el capitán de esa nave da un pequeño movimiento al timón, ese movimiento es imperceptible para toda la tripulación. Ese pequeño movimiento no lo siente nadie. Pasados varios kilómetros, nadie todavía se ha percatado de ese movimiento de timón y el barco sigue adelante. Los primeros cientos de kilómetros, nadie nota nada, sin embargo ese pequeño movimiento realizado en el inicio, hace que el barco tenga una ruta totalmente diferente. Lo que se pensaba era un viaje en línea recta, termina convertido en un desvío que hace llegar a Australia o Nueva Zelanda (por ejemplo).

Siempre en nuestras vidas, podemos ser como el capitán de ese barco, que haciendo un pequeño movimiento de timón, imperceptible, logra llegar a un destino totalmente diferente del que hemos imaginado o trazado. Y si ya estamos en ese momento y hemos decidido un pequeño cambio, que hemos tomado una pequeña decisión de hacerlo, ya es mucho mejor que los más grandes y fastuosos intentos que imaginamos en nuestras mentes.
Tomar acción, moverse, caminar….eso es lo único que en definitiva nos permite cambiar, remecer el lugar donde estamos y otra cosa importante, nuestros cambios remecen nuestro entorno. Más personas querrán hacer cambios, más personas pensarán que eso si es posible.

 
Si una persona hace algo que para otro pareciera imposible, entonces esa persona intentará hacer lo mismo (se activan las neuronas espejos y básicamente es imitar lo que vemos en otros). Por ejemplo, en los años 50, se pensaba que era imposible correr una milla de distancia (1.6 kilómetros) en menos de cuatro minutos. Todos los deportistas que habían tratado de romper esa marca, habían fracasado y se había llegado a un máximo de cuatro minutos y ocho segundos. Roger Bannister, después de muchos fracasos olímpicos y atléticos, logró correr el 6 de mayo de 1954 una milla en la marca de tres minutos y cincuenta y nueve segundos.
Lo interesante, es que Roger Bannister había roto un record y durante un año, 37 atletas más corrieron en mejor tiempo la milla de distancia, siendo John Landy el primero en lograrlo y con tan sólo cuatro meses de diferencia.

Esa pequeña acción tomada por un hombre, permitió que muchos otros intentaran superar lo que ellos mismos se habían puesto como barrera. Hoy en día, estamos llenos de intentos en nuestra mente: mañana empiezo la dieta, mañana salgo a hacer ejercicio, mañana me pongo “las pilas” con éste tema, la próxima semana comenzaré a buscar un nuevo trabajo….y así nos llenamos de intenciones mentales, que muy pocas veces se transforman en éxito.
 

¿Quieres hacer algo? Empieza ahora, no llenes tu cabeza de excusas de lo que empezarás ahora “SI” mañana. ¿Cuántas veces has intentado comenzar algo mañana? Y la pregunta siguiente es ¿Cuántas veces te has vuelto a decepcionar de ti mismo por no lograr lo que te propusiste?
Y es ahí donde nos debería hacer “clic” el de hacer pequeñas acciones. Si vas a comenzar con una gran meta que tienes en mente, ¿para qué vas a hacer un tremendo esfuerzo mañana, si puedes comenzar con un pequeño cambio el día de hoy? Además, el cerebro humano no está diseñado para realizar cambios drásticos de un día para otro, porque tiende a ir a lo conocido que es más fácil y menos dañino (siempre quiere volver a su zona de comodidad) y porque requiere un tiempo de adaptación a lo novedoso.

Voy a compartir algunas ideas de pequeñas acciones que se pueden tomar, para lograr esos cambios finales (entendiendo que hay un proceso en el camino).
1. Dieta. Si vas a hacer una dieta, no te pongas como meta empezar mañana o el lunes y dejar de comer de un día para otro. Haz un pequeño cambio desde hoy: Podrías comenzar a tomar agua en vez de bebidas carbonatadas, podrías reemplazar un pan por una fruta cítrica (naranja, kiwi o manzana verde), etc. Busca adaptar tu cuerpo a la nueva forma de comer y de apoco anda avanzando

2. Ejercicio. Hay personas que piensan que hacer ejercicio, es correr medio maratón en el primer día. Al final, tienes frustración y desánimo, porque apenas avanzaste medio kilómetro. Nuevamente acostumbrar el cuerpo de a poco. Si quieres salir a correr y no lo haces normalmente, comienza con caminata intensa. Mide hasta donde llega tu cuerpo y resistencia, y gradualmente avanza a nuevos objetivos
3. Cambiarse de trabajo. Todos queremos buscar un trabajo mejor pagado y donde nos sintamos satisfechos y muchas personas comienzan haciendo las cosas mal: Renuncian o tienen una actitud poco profesional frente a su trabajo. Pídele a alguien de confianza que vea tu currículum, que vea la redacción, formato, etc. Comienza moviendo la red de contactos, poco a poco. Aprende lo que te gusta y para lo que eres bueno. Postula a trabajos que te gusten y fija una renta. En lo posible, busca trabajos que te gustaría hacer y no aquellos que pagan mejor

4. Buscar pareja. Acá hay un tema importante y está más relacionado a los solitarios que lo único que hacen es quejarse por no encontrar a la persona que le dé sentido a sus vidas. El único sentido que puede tener tu vida y por el cual puedes avanzar al éxito en ese tema, es conocer gente. Si no eres muy sociable, trata de ir poco a poco con la gente más cercana y conocida. Con esa gente que te sientes bien y en confianza. Un paso a la vez
Generar pequeños cambios, no requiere de mucha disciplina, sino de ganas y en la medida que los vamos incorporando a nuestra vida, terminamos haciéndolos “hábitos” y como he explicado en éste blog, un hábito es algo que el cuerpo va aprendiendo de forma natural.

A veces nos encontramos frente a una decisión que tomar y un camino a elegir. Yo ya decidí darle ese movimiento de timón a mi vida ¿y tú?

Un abrazo,
José